miércoles, marzo 08, 2006

El trabajo en grupo vs. el trabajo individual


Hasta ahora, yo he dirigido únicamente trabajos individuales en Paleontología de Vertebrados. Mi experiencia de dirigir trabajos en grupo se limita a otras asignaturas que he impartido, por ejemplo, en la asignatura Geología Regional en el campamento de Tremp (en la foto se ve el "campamento" de lujo instalado en el Hotel Terradets http://www.hotelterradets.com/). En este caso, los alumnos habían de hacer un trabajo práctico en grupos de cuatro a seis personas, que se desarrollaba en dos ambientes: trabajo de campo y trabajo de gabinete.

En este y otros casos se tenían en cuenta varios factores que aconsejaban realizar trabajos en grupo, aunque en general muchos profesores de mi Facultad los tratabamos de evitar. Las ventajas de trabajar en grupo eran sobre todo:
1) compañía y seguridad en el trabajo de campo, y
2) facilidad de atención del profesor para ayudar a un número de alumnos elevado.
Pero incluso en estos casos, los alumnos habían de entregar un informe individual. Tratábamos así de evitar la dificultad de evaluación del alumno individual, que se produce si se entrega un único trabajo colectivo.

Este año 2005-2006 he entrado en contacto con el Grupo Interfacultativo de Innovación Educativa (GIE) que lidera el profesor Roberto CARBALLO en la Universidad Complutense de Madrid (http://www.innovacioneducativa.net)
. Ellos me han enseñado el interés de trabajar en grupo y lo han hecho en la práctica: a través del I Encuentro de Innovación Educativa (http://www.aldebaran8.com/gie/I%20Encuentro%20Docentes.pdf), en el que los asistentes, en lugar de escuchar a los ponentes y hacer preguntas (lo habitual en las reuniones y congresos), nos encontramos formando grupos distintos, dándonos a conocer y compartiendo nuestras experiencias, intereses y recursos.
Después de ese encuentro, el GIE se ha abierto a nuevos participantes. A través de varias reuniones, los recién incorporados hemos ido captando el método de trabajo en grupo. La metodología puesta a punto por el Prof. Carballo es clave. Todos tenemos que organizarnos para trabajar en grupos, en diversos campos de nuestra vida ordinaria, y sin un método no suele haber buenos resultados. Espontáneamente hay personas muy capaces de hacer un buen trabajo de equipo, pero en general muchos salimos bastante descontentos, por ser más los problemas que las satisfacciones: las iniciativas y esfuerzos parecen diluirse, los malentendidos y desencuentros proliferan, y el tiempo parece muy desaprovechado. Dice John ALROY que el trabajo que cuesta a un investigador hacer una publicación es directamente proporcional al número de participantes en ella. La tendencia general parece ir hacia el individualismo, pero no tendría que ser necesariamente incompatible con el "grupalismo". ¿Porqué no combinar o alternar procedimientos individuales (ejecución, reflexión, verificación) y grupales (planificación, coordinación, integración)?


Gracias a la iniciativa y metodo del GIE, este curso 2005-2006 hemos introducido en Paleontología de Vertebrados un programa docente combinado, "trabajo individual en grupo", con recapitulación de lo realizado en un "blog". Este mismo blog es un resultado de ese encuentro.

miércoles, marzo 01, 2006

Objetivo: enseñanza creativa y participativa

Sin duda que muchos estudiantes hemos realizado trabajos de investigación para muchas asignaturas, en las que el profesor nos encargaba un tema, y el alumno recopilaba y resumía la información. Este método docente es muy conocido y no es por tanto ninguna novedad en sí. Lo que mis estudiantes han encontrado relativamente novedoso en mi planteamiento docente hacia ellos eran dos aspectos:

1): donde otros trabajos terminaban (recopilar y resumir información), el que habían de hacer para mi asignatura, empezaba. Un resumen bien organizado de todo lo leído era una buena base, pero no un trabajo original. Ellos tenían que enfrentarse a un trabajo original, ya fuera teórico (poner a prueba una hipótesis) o práctico (identificar los vertebrados fósiles que aparecían en una muestra no conocida). Es decir, lo que iba a resultar de su trabajo no era algo previamente ya conocido.
2): el trabajo pasaba por fases previas de discusión y corrección conmigo, antes de ser definitivamente terminado y entregado. Algunos alumnos me han comentado, para mi sorpresa, que era la primera vez que les corregían un trabajo (¡!). La mayoría de trabajos que habían realizado antes simplemente se entregaban y calificaban sin haber sido corregidos, discutidos o comentados antes de su ejecución final. Otros alumnos reaccionan negativamente ante este proceso: "Le lleves lo que le lleves, siempre va a querer modificar algo", se dicen. Suelo advertirles que son ellos quienes deciden cuándo y cómo terminan un trabajo, de modo que no hay un número de correcciones determinado y este proceso puede ser tan breve como quieran (normalmente dos sesiones suelen bastar). En una ocasión, un alumno marroquí de Doctorado necesitó excepcionalmente seis o siete sesiones hasta conseguir un resultado aceptable, en gran parte debido a su dificultad lingüística. Pero tras aquel duro trabajo, en vez de acabar harto de mí, vino a expresarme su satisfacción por lo mucho que había aprendido.

Yo misma he aprendido mucho de mis alumnos en estas sesiones de discusión. Sus planteamientos, resistencias y descubrimientos me han sido siempre estímulos muy útiles y gratificantes. Estoy especialmente agradecida a uno de mis primeros alumnos, Emilio BLANCO, quien recibió mis críticas de novata como un jarro de agua fría. Yo no sabía aún graduar las raciones de "cal" y "arena" en mis comentarios y le eché demasiada "cal", como si fuera un científico de un nivel igual al mío. Los pocos años que nos llevábamos y mi inexperiencia me hicieron equivocarme. Pero Emilio, aun abrumado ante mi avalancha de críticas, tuvo la valentía y la madurez de expresarme su sentir y ser así maestro de su maestra, para permitirme corregir mi planteamiento. Siempre se lo agradeceré. Felizmente pude expresárselo en un reencuentro reciente (en la foto se ve lo contentos que estábamos los dos) y comprobar encantada que no guardaba un mal recuerdo de mí, ya que aquel "encontronazo" no le resultó negativo. Comprobado: el diálogo convierte los errores en aprendizajes.

En alguna ocasión, los trabajos de los alumnos han salido tan redondos que han podido ser publicados en una revista científica poco después de haberlos terminado, siendo para ellos un logro interesante para su curriculum vitae. Es una prueba, aunque no la única, de que han hecho un buen trabajo original. Enfrentarse a las correcciones de los revisores científicos, que suele ser muy duro para todos los autores, les resulta más sencillo después del aprendizaje conmigo.

miércoles, febrero 22, 2006

La enseñanza activa requiere motivación


¿Cómo se motivan los alumnos para trabajar activamente? Resulta más fácil y cómodo tomar apuntes maquinalmente, asistir pasivamente a clase y ponerse las pilas sólo los últimos días, justo antes del examen. ¿Porqué entonces querrían esforzarse más?

Pues no creo que haya una única respuesta. A muchos les motiva huir del examen, que les tensa demasiado y no les gratifica nada. A otros la actividad les surge espontáneamente, les queda más energía que la que usan habitualmente. El caso es que menos de un 1% de mis aproximadamente 500 alumnos de estos años han preferido hacer un examen (opción que siempre tienen abierta). La inmensa mayoría han preferido hacer un trabajo, aunque ya sabían de antemano que les llevaría más tiempo y esfuerzo.

El profesor también tiene que estar motivado, y mi impresión es que su propia motivación suele animar a los alumnos. Cuando uno está dispuesto a hacer algo más que lo que pide el "sistema", su energía suele atraer a otros a la acción.

Yo he tenido la suerte de trabajar con grandes entusiastas de la enseñanza en Paleontología de Vertebrados, como los Dres. Emiliano AGUIRRE, Louis THALER, Remmert DAAMS y Michel BRUNET, incansables en sus clases, sus trabajos de campo y sus contactos con alumnos y colegas. Tener grandes modelos cerca es una gran ayuda para estimular el propio modo de trabajo.

Docencia en Paleontología de Vertebrados


Experiencias que pueden ser útiles para otros profesores, universitarios o no, interesados en la enseñanza con participación activa de los estudiantes.
  • Desde hace 28 años y en tres Universidades de dos países distintos, he realizado en lo posible una enseñanza práctica en la que los alumnos se vieran involucrados en la realización de tareas y trabajos personales y originales.
  • Las actividades se han centrado generalmente sobre estudio de objetos reales (fósiles) o sobre temas de investigación de su interés, evitando los trabajos puramente bibliográficos a los que estaban acostumbrados (de tipo "recopilar y resumir textos").
  • Relatamos aquí la experiencia y los trabajos de sus protagonistas, los estudiantes.